No sé lo que significa querer.
No sé nada sobre el amor.
Pero te puedo asegurar,
con una mano arañándome el cuello,
con las rodillas arañadas
de tanto suplicar,
y gritar,
que lo más parecido a un te quiero
es esto que siento.
Y que aún así,
nada va a cambiar.
Te escribiré como Cortázar le escribió a Alejandra. Pero espero que nuestro final, sea por lo menos, un poco feliz. –Porque te lo mereces– y yo ya, no lo sé.