jueves, 24 de julio de 2014

Sin título.

Tengo nostalgia de un sentimiento al que no le pongo nombre.
Y he rebuscado en la sopa
-todavía sigue fría-
esperando encontrar tu nombre,
tal vez el mío,
y vernos otra vez juntos
aunque solo así sea.


(Te lo dedico a ti,
que sé que siempre lo sientes)

lunes, 7 de julio de 2014

Disección.

Una dentro de otra. Progresivamente, de la mayor a la pequeña. Unidas por lazos de sangre de madera.
No hay nada más parecido a la vida que una matrioska. Reivindicación de las uniones, futuro, presente y pasado de la mano.

Pero al abrir la pequeña matrioska, a golpes contra la mesa, forzando su aislamiento. Al romper su caparazón, y esperando encontrar uno más pequeño. Jugando insensiblemente con sus secretos más secretos. Me encuentro un diminuto charco de sagre.
Y le cuelgan las vísceras. Unos pulmones amoratados, y en una esquinita, tintineante, su corazón plomado.

Pensaba que no había nada más vivo que una matrioska, hasta que maté una muy diminuta, tal vez la única que prefirió vivir sola.

jueves, 12 de junio de 2014

Los finales.

Quiero cada domingo
una rosa blanca;

Un perfume suave
que inunde mi almohada;

Una delicada caricia
bajando por mi espalda;

Un pintalabios rojo
que atraiga miradas
y que me entierren
mirando a la mar brava.

No le pido más a la vida
que lo que puedan darme tus brazos.
Pero por dios, cuando llegue el invierno
tienes que saber
que todo habrá terminado.

sábado, 7 de junio de 2014

Nocturnidad y alevosía.

Has estado tantas veces
en esta cama
y ya no huele a nada,
solo suavizante barato
y mis lágrimas desbocadas.

Meter los dedos
en el enchufe
sera el único impulso eléctrico
que sienta mi cuerpo
esta noche.

No quieras juzgar
aquello que no entiendes;
estoy a solo nueve números
de distancia de la llamada,
la que me vuele la cabeza,
y te despida con una bala.

viernes, 30 de mayo de 2014

Ya no callejean.

Tristeza acumulada
es el nombre del olvido.

De como te perdí entre una multitud
exaltada que me buscaba.

Y saliste corriendo, no te alcancé.

Me rompí en trozos humeantes,
sangre y vísceras acartonadas
los pulmones de diadema,
y supliqué
(No te vayas)

Tristeza acumulada
es el nombre de las desgracias
que no puedo nombrar.

De como el viento borró mi vida
tal y como solía quedarme dormida.

Corrí todo lo que pude, no te alcancé.

Se desvaneció el sueño
me ahogué con la almohada
desearía poder pagar
con mi penitencia
el precio de tu llegada

viernes, 16 de mayo de 2014

Cometas.

(No sé si busco personas, ciudades o cicatrices en forma de cometas)

Porque llevo las estrellas en los brazos, y
aunque el corazón late despacio
quedan noches por delante.

Y cantarán las gaviotas
para mí su melodía.
Y volarán los globos
como si tuvieran vida.

Y al final, cuando no quede nada
se tatuará la rama
que nunca estuvo podrida.

martes, 6 de mayo de 2014

Y yo, y yo.

Cuando jugó a querer nunca pensó en que fregando los platos, rompería aquel vaso. 
Ni que se cortaría con los cristales.
 
Tampoco reparó en que los armarios son muy pequeños,
y que le gustaba el baño limpio, 
la pasta de dientes bien cerrada, 
y la tapa bajada.

Cuando se le ocurrió madurar, 
olvidó que los despertadores no dejaban de sonar por mucho que los golpeara. También que los abrazos nunca estaban de más.

Cuando él la miraba, nada se paraba. Ni había fantasías, ni mariposas volando. Si la besaba, cerraba los ojos y no veía firmamentos por su espalda, ni cohetes directos a la Luna en un vuelo sin escala.

Cuando él le dijo 'te quiero' ella enmudeció. Se limitó a hundir la cabeza en su pecho. Y así fue como mundo se resumió en un 'yo también.'